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Si estás pensando en visitar Irlanda y quedarte al menos unos 5 días, este itinerario te podría ser de ayuda para planificar tu día a día. Nosotras la verdad es que te recomendamos quedarte más días si puedes, al menos unos 7 días serían lo ideal para ver lo esencial y explorar un poco más del sur de la isla, que fue lo que nos faltó. Pero bueno, si tu caso es nuestro caso y no dispones de más días, a continuación te dejo el itinerario de 5 días por Irlanda que hicimos, en el cual recorrimos Dublín, haciendo un tour por Irlanda del Norte y por el oeste de la Isla, que suelen ser los lugares más visitados y más chulos.
Aterrizamos en Dublín a eso de las 09:00 am (hora local), en un vuelo desde Barcelona, cuya duración es de aproximadamente 2 horas y 15 minutos. Una vez en el aeropuerto, nos dirigimos hasta el centro de la ciudad para lo cual cogimos el bus de acercamiento Dublín Express. El trayecto toma alrededor de 30 minutos y cuesta 8 euros por trayecto (5 euros si compras ida y regreso).
A continuación te detallamos los lugares que visitamos el primer día de nuestra estancia en Dublín:
Si bien se indica como una visita imprescindible, puedes no incluirla en tu itinerario si no eres un amante de la cerveza negra. De todas formas, nosotras fuimos porque nos encanta este tipo de cerveza y porque la visita en sí, es bastante interactiva y te permite entender el proceso productivo de la cerveza negra, desde sus ingredientes hasta la estrategia publicitaria de la marca a través del tiempo. La visita finaliza con una cata de Guinness en el último piso del edificio, que además es una terraza con una vista en 360 grados.
Curiosidades:

Esta es la calle principal de Dublín y conecta la ciudad a través de un puente que atraviesa el río Liffey. Este puente es conocido por ser más ancho que largo. Muy cerca de este puente vas a encontrar el monumento The Spire (la espiral), una gran aguja de nada más ni nada menos que 120 metros de altura.
Otro puente que atraviesa el río Liffey es el “puente del medio penique” o Ha’penny bridge (abreviación de half penny). Su nombre se debe a que para atravesarlo tenías que pagar medio penique. Esta tarifa se abolió en 1919, pero el nombre se mantuvo hasta el día de hoy.

Esta catedral fue fundada alrededor del año 1030 por Sitric, un rey vikingo de Dublín y ha sido reconstruida y renovada varias veces. También como dato freak, en el interior de esta catedral se conservan los restos momificados de un gato y una rata, descubiertos durante obras de reparación del órgano de la catedral.

Es tanto el nombre del famoso bar (no te recomiendo comprar tu cerveza aquí vale 10 euros!! solo te recomiendo mirarlo por dentro y por fuera para hacer la foto de rigor) como el del barrio donde se encuentra. Su nombre se debe a Sir William Temple, quien compró los terrenos allá por el año 1600. Después de ser un barrio muy peligroso y sumergido en el abandono, se convirtió en los años 80 en un potente centro cultural donde artistas y organizaciones querían estar. No obstante, con el tiempo, el barrio se ha ido convirtiendo más en un reclamo turístico con calles llenas de pubs con mucho ambiente tanto de noche como de día.

Esta estatua es un ícono de Dublín. Sobre el origen de esta mujer irlandesa, la versión más conocida describe a Molly Malone como una hermosa y alegre pescadera del siglo XVII que vendía sus mariscos por las calles de Dublín, cantando para atraer clientes. La famosa canción «Molly Malone» o «Cockles and Mussels» (Berberechos y Mejillones), creada a finales del siglo XIX, popularizó esta imagen. Sin embargo, otras teorías dicen que el escote revela una una posible referencia a la prostitución, que era un oficio común en esa época.
La leyenda cuenta que si tocas los pechos de Molly Malone regresarás a Dublín, pero bueno, ahí queda como una leyenda más de las tantas que hay en muchas ciudades.

Si haces una excursión en coche o guiada una de las cosas imprescindibles es la visita a la parte norte de Irlanda y la calzada del Gigante. Como veréis gran parte de este tour se hace por territorio que pertenece al Reino Unido, por lo que tenéis que tener en cuenta distintas cosas como que los cobros serán en libras y no en euros, por ejemplo. También podrás darte cuenta de cuando atraviesas la frontera observando con atención los letreros en el camino, que dejarán de estar en gaélico pasando a estar todos en inglés, que es la lengua oficial de este territorio. En cuanto a los controles fronterizos hemos de decirte que no vimos ninguno, así que puedes ir tranquilo sin preocuparte de llevar tu pasaporte.
Dada que se conduce por la izquierda, nosotras decidimos que era mejor hacer una excursión guiada hasta allí, para lo cual reservamos con una excursión guiada, que os puedo recomendar al 100%, además que sale mucho más barato que alquilar un coche.
La hora de inicio de los tours es muy temprano y estos duran todo el día. En nuestro caso, nosotras cogimos el autocar a las 07:20, con lo cual no nos daba tiempo para desayunar en nuestro hotel. Por lo mismo, os recomendamos llevar desayuno listo del día anterior o bien comprarlo en las paradas que haga el autocar a lo largo de la ruta.

Se trata de un camino completamente arbolado que da hacia la entrada de una mansión. Los dueños de la misma quisieron darle una entrada monumental y de ahí que pusieron una fila de hayas que hoy en día se han hecho muy populares por haber aparecido en la serie Juego de Tronos como el Camino Real.

Corresponden a las ruinas de un castillo medieval situado al borde de un acantilado, Se cree que el castillo fue construido en el siglo XIII por la familia McQuillan y fue abandonado en el siglo XVII debido a su ubicación precaria. También apareció en la serie Juego de Tronos como el castillo de los Greyjoy en Pyke, en las Islas del Hierro.

Es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se trata de una formación rocosa natural formada por miles de columnas de basalto que salen del mar. Se puede caminar por las columnas, pero ten cuidado al hacerlo, ya que suelen ser resbaladizas al estar mojadas.
Se trata de un camino completamente arbolado que da hacia la entrada de una mansión. Los dueños de la misma quisieron darle una entrada monumental y de ahí que pusieron una fila de hayas que hoy en día se han hecho muy populares por haber aparecido en la serie Juego de Tronos como el Camino Real.
La leyenda cuenta que este lugar fue creado por dos gigantes: Finn McCool, un gigante irlandés, y Bennandoner, un gigante escocés. Ambos eran conocidos por su fuerza y se desafiaban constantemente a pruebas de poder. Finn construyó un puente de piedras para luchar contra Bennandoner, pero se cansó y se quedó dormido. En ese momento, Bennandoner llegó a la costa irlandesa. Al ver lo grande que era el gigante escocés, Oonagh, la esposa de Finn, ideó un plan. Disfrazó a su marido de bebé gigante y lo puso en una cuna. Bennandoner, al ver al «bebé», se asustó por la idea de que el padre de esa criatura fuera aún más grande y poderoso y huyó hacia Escocia pisando las piedras y hundiéndolas en el mar, formando así la calzada del gigante.
Es la capital de Irlanda del Norte y nuestro último punto en el itinerario. La verdad es que nos faltó tiempo para ver todo lo que queríamos, porque solo estuvimos 1 hora y media en esta ciudad. Sin embargo, para ese tiempo limitado, te recomendamos visitar:
Si tienes más tiempo, te recomendamos visitar además el Museo del Titanic, St. George’s Market, el Jardín Botánico, el Castillo de Belfast, la Catedral de Santa Ana, Queen’s University y los Murales de Belfast.

El tercer día de excursión lo comenzamos aún más temprano, a eso de las 06:55 de la mañana nos dirigimos hasta nuestro punto de recogida y desde aquí la excursión va directamente hasta Galway, haciendo alguna parada técnica en una estación de servicios cercana, ya sea para beber un café o simplemente usar el baño.

Es nuestro primer punto en la ruta y nos pasó muy parecido que con Belfast solo teníamos 1 hora y media para ver algunos de los puntos de interés y la verdad es que nos cundió bastante bien, al no están tan separadas los puntos de interés, por lo que para nosotras fue una ciudad muy pateable en poco tiempo. Las cosas que te recomendamos visitar son:
Si tienes más tiempo, te recomendamos visitar además el Museo de la Ciudad de Galway, El Castillo de Dunguaire y Las Islas Aran (un grupo de tres islas ubicadas frente a la costa de Galway).

Imagina un acantilado de casi 14 kilómetros y unos 120 metros de altura, esos son los acantilados de Moher, una maravilla natural impresionante que no te puedes perder. Lo bueno es que puedes pasear por los senderos y flipar con las vistas desde los miradores (¡ojo, que el viento azota!) o incluso se puede dar un paseo en barco para ver los acantilados desde abajo y tener otra perspectiva. A nosotras nos dio tiempo suficiente para llegar hasta uno de los miradores e incluso descansar un poco. Ojo!! que son muy visitados en temporada alta, así que ve preparado para ver mucha gente.
Esta fue nuestra última parada antes de continuar con nuestra ruta por la costa oeste de Irlanda. Se trata de un viejo castillo restaurado que data del año 1425. Es el que mejor se conserva en toda Irlanda, así que una visita a su interior, si tienes tiempo para hacerla, podría ser interesante. Además. Este castillo está dentro del parque temático, que cuenta con casas, tiendas y pubs de la época. donde inclusive puedes ver a gente vestida de época y enseñando sobre los oficios tradicionales irlandeses.

En nuestro cuarto día y ya de regreso en Dublín, había que aventurarse a recorrer un poco más la ciudad y visitar los sitios que nos quedaron pendientes del primer día. Aquí te dejo un listado de los lugares:
Es uno de los parques más grandes de Europa. Nos lanzamos a recorrerlo muy temprano en busca de ciervos, pero la verdad es que no tuvimos mucha suerte. Si bien hay muchos carteles que indican sobre su presencia, no es tan fácil encontrarlos. Se suelen avistar más hacia las zonas boscosas, así que intenta mirar con mucha atención si quieres ver alguno. Además, hay varios edificios y elementos históricos dentro del parque, incluyendo:

Este castillo tiene mucha historia en sus paredes ya que por él pasaron vikingos, reyes y guerreros. Si bien lo que hay ahora data del siglo XVIII, el castillo ha existido desde mucho antes (siglo XII). Lo que aún se conserva como original es una de sus torres. Muy cerca de este castillo está el Dubh Linn Garden, un parque muy tranquilo donde se encuentra el origen de la ciudad y su nombre dubh linn (original) que traducido del gaélico es «estanque negro».

Ya sin entrar a la biblioteca la visita al Trinity College merece muchísimo la pena. El campus es precioso, con calles empedradas, edificios grandes y jardines. La entrada a la biblioteca incluye el Libro de Kells (The Book of Kells) un antiguo manuscrito que contiene los 4 Evangelios con un nivel de ilustración super detallado.

Es una plaza elegante, con casas preciosas que ahora son oficinas y embajadas. Lo más divertido es ver las puertas de las casas, ¡cada una de un color! Hay diversas teorías sobre sus colores, en la publicación Descubriendo Dublín: sitios atípicos y con encanto que no debes perderte, te contamos cada una.
Un parque ideal para relajarse, dar un paseo o tumbarse buscando los tenues rayos de sol que a veces se dejan ver. Lo encantador de este parque es que está lleno de flores, plantas, estatuas y hasta tiene un pequeño lago donde podrás observar aves nadando.
Nuestro último día en Dublín, fue en una palabra muuuy intenso, porque la verdad es que no teníamos planeado visitar la cárcel de Kilmainham, pero un golpe de suerte hizo que encontráramos entradas justo a las 10:30 de la mañana. Además, tuvimos hasta tiempo de ver la zona moderna y otras sitios no tan típicos que te vamos detallando a continuación:
Esta visita mola un montón y para nosotras es un imprescindible si quieres entender más la historia de Irlanda. Fue durante muchos años una prisión donde encerraron y fusilaron a los líderes que lucharon por la independencia del país, de hecho esta prisión se cerró en 1924 un par de años después con la declaración de independencia oficial del Reino Unido. Ahora es un museo, así que puedes visitarla y enterarte de todo lo que pasó allí. Te recomiendo reservar con mucha antelación porque las entradas se agotan rápidamente.

No es un sitio de esos típicos turísticos para visitar, pero si que te lo recomiendo si te mola la arquitectura de contrastes, donde la arquitectura futurista del estadio, contrasta muchísimo con su entorno, que es una zona residencial.

Es una zona de Dublín que está muy chula. Antes era un puerto industrial, pero ahora está lleno de edificios modernos, oficinas, restaurantes y bares. Es un buen sitio para pasear, comer algo o tomar una copa. Además, hay muchas cosas interesantes que ver cerca como el Museo EPIC de la Emigración Irlandesa, el velero Jeanie Johnston, el Bord Gáis Energy Theatre, el puente Samuel Beckett de Santiago Calatrava.

Dublín es una ciudad que tiene gastronomía y precios para todos los gustos, aquí te dejamos algunos lugares que visitamos y que te podemos recomendar.
The Brazen Head: el pub más antiguo de Irlanda.

Nosotras compramos la tarjeta Leap Card para movernos por Dublín en transporte público. Esta tarjeta la puedes comprar días antes del viaje y te llega a casa por correo, o bien puedes comprarla directamente en las tiendas habilitadas a comprarla. Con esta tarjeta podrás viajar sin límites durante el período que elijas en las diferentes líneas de autobús y Go-Ahead Ireland de Dublín, así como en Luas, DART y Commuter Rail.
Precios:
Mapa
Como ves, en resumen Irlanda es un país encantador y donde no te vas a aburrir, es una mezcla perfecta de historia, cultura y paisajes naturales muy bonitos. Esperamos que este itinerario de 5 días te permita aprovechar al máximo tu tiempo y descubrir lo mejor de la Isla Esmeralda.
¿Qué te ha parecido esta publicación? ¿agregarías algún sitio más a la ruta?, te leemos en los comentarios.
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